
Ante la falta de creatividad, publico un texto que escribí para la revista Cinefan, para la que colaboro desde su primera publicación en octubre del año pasado (primer medio que me paga por mis colaboraciones, cabe mencionar, aunque sólo sean $200 por texto), en lo que soy capaz de echar a volar la mente -entre 49 Muestra de Cine y gripa-, para escribir algunos temas que me mueven por dentro desde hace días.
Quise ampliar mis comentarios para el blog, ya que esta revista, como todas, limitan la pluma por el espacio de impresión, pero creo que perdí el archivo ampliado. Malamente me conformo con "subir" las mismas líneas que se imprimieron en el número de febrero, dedicado a los Oscars. Debo agradecer el apoyo de la querida Claudia Quezada (chulada de vieja!!) en la corrección de estilo.
Sin más... "Charlie Wilson´s War" de Mike Nichols.
El mal sabor que me dejó "Leones por corderos" (Lions for Lambs, EUA, 2007) hace unos meses, volvió a mi mente al revisar "Charlie Wilson´s War" (EUA, 2007) hace unos días. No es mi afán estar en contra del cine propagandista (con este sello se han impreso grandes obras como las de Sergei Einsestein en los albores de la URSS), ni pretendo calificarme como una disidente del sistema yanqui de enajenación masiva a través de su amplia y ambiciosa producción audiovisual. Sólo me molesta la falta de honestidad de la que se valen los gringos para oficializar la Historia a través de su cine, acreditándose siempre las “victorias” o reconociéndose “víctimas” mas no responsables de sus errores.
"Charlie Wilson’s War" se centra en el congresista texano Charlie Wilson (Tom Hanks), cuya debilidad por la bebida y las mujeres lo llevó casi al final de su carrera política en los 80, cuando fue encontrado con dos strippers, drogándose en los servicios de un club de Las Vegas. Sorprendentemente, superó el escándalo y terminó siendo el supervisor de una de las operaciones encubiertas más importantes de la CIA, en Afganistán, cuando se vendió armamento a los rebeldes afganos para que lucharan contra los soviéticos.
Para demostrar que no es mi afán ser reaccionaria sino objetiva, reviso ahora las virtudes de la cinta. Dirigida por uno de los veteranos del cine americano, Mike Nichols, "Charlie Wilson´s War" consta de muchos momentos bien logrados valiéndose de la alta capacidad histriónica de sus protagonistas como su mayor cualidad (Tom Hanks y Julia Roberts como principales, Phillip Seymour Hoffman y Amy Adams en roles secundarios), además debe reconocerse la limpieza en la fotografía de Stephen Goldblatt y la acertada ambientación de época, que destaca esencialmente en el vestuario. Analizando la filmografía de Nichols se puede no entender muchas cosas, por ejemplo, "Lobo" (Wolf, 1994). Claro está que después de ver "¿Quién teme a Virginia Wolf?" (Who´s Afraid of Virgina Wolf, 1966), o "El Graduado" (The Graduate, 1967), unas cosas compensan otras. Esta irregularidad de Nichols, se refleja a lo largo de "Charlie Wilson´s War". Por otro lado, hace notar como siempre, la marcada influencia del teatro en su obra, que si bien no es una película tan “teatral” como su anterior "Closer" (2004), tiene algunas escenas que le evocan, como aquélla en la oficina de Wilson (Hanks) en presencia de Gust Avrakotos (Seymour Hoffman), y el séquito de hermosas asistentes del primero, que en un juego de abrir y cerrar puertas hacen del momento uno de los memorables de la cinta. Otro mérito de la película es la selección de música de época, que como primer número nos deleita con "Never, Never Gonna Give You Up" en la voz de Barry White.
Sin afán de desalentar al lector con mis comentarios iniciales, le exhorto en cambio a que la vea y revise con objetividad, ¿hasta dónde es esta cinta un homenaje a un americano que a pesar de sus “disculpables” vicios hizo un bien a la humanidad combatiendo al “demonio” comunista? ¿hasta dónde se pretende redimir la masacre que el gobierno de Bush viene llevando a cabo en el Medio Oriente al señalar a los afganos como los “perros que mordieron la mano de quien les dio de comer” hace décadas? ¿hasta dónde es sólo una producción más de factura americana? Definitivamente, una película que hay que ver este año, pero con ojos bien abiertos.
1 comentario:
Esta película me costó mucho caracterizarla.
Creo que el calificativo con el que me quedo es: Cínica.
No creo que sea una cinta apologética. Más bien creo que retrata en todo su descaro la farsa y la doble moral de los gringos. Creen que los mueven ideales, pero todos son como el senador representado x TomHanks.
Lo que pasa, creo, es que el tono, un tono ácido, cínico, con un humor negro-negro (resalto como ejemplo emblemático el diálogo que se da en la mesa del restorán con el Israelí) confunde y uno no sabe si reir, llorar o correr a ponerle una bomba a la embajada gringa.
Seymour se roba para mí la película con su actuación. Uno quisiera tenerlo de cuate para ir a echarse unas chelas.
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